SOBRE EL PAN INTEGRAL

¿Por qué el pan integral es más sano que el pan blanco? ¿Realmente engorda menos?
¿Debemos aumentar el consumo de cereales integrales?
¿Realmente los productos que nos venden como integral lo son? ¿Cómo podemos identificar un producto integral de verdad?
La creencia de que el pan integral es mejor que el pan blanco porque engorda menos es errónea. El motivo reside en que el cereal está compuesto por tres partes que forman un grano completo (salvado, germen y grano). Cuando lo refinamos (pan blanco) quitamos el salvado y germen lo que conlleva restar minerales fibras y vitaminas. Por lo tanto mantener el grano completo hace que se conserven más nutrientes y componentes que si lo refinamos. Con esta explicación podemos entender que lo único que contendría el pan blanco al quitar todos estos nutrientes sería almidón y algo de proteínas. Si tomamos el pan integral, además de incorporar más nutrientes también estaríamos aportando otros beneficios a nuestro organismo: nos sacia más, nos mantiene la glucemia constante ya que no nos eleva tanto el azúcar en sangre y reduce el tiempo de contacto de compuestos indeseables con el organismo.

Con esto no queremos hacer entender que debamos aumentar el consumo de cereales integrales ya que diariamente nuestro consumo en cereales suele ser alto pero no precisamente de cereales integrales si no que a parte de los dulces, galletas y bollería que consumimos, el consumo de arroces, pasta y cereales de desayunos suele ser abundante. Por tanto, lo que intentamos transmitir es que sustituyamos esos productos con harinas refinadas por productos integrales.

Finalmente, nos encontramos con un problema a la hora de encontrar productos que verdaderamente sean integrales. Hay gran variedad de productos en el mercado con la mención de productos integrales que realmente no lo son, por este motivos debemos de aprender a leer el etiquetado nutricional. Para que el producto sea integral de verdad debe de aparecer en la lista de ingredientes en primer lugar harina integral del cereal que sea y que se encuentre mínimo en un 70-80% del total de todos sus ingredientes.

En el caso de duda al leer el etiquetado o no saber si verdaderamente es integral, podemos encargarlo en la panadería, nos aseguraremos que realmente el pan que vayamos a consumir es integral. Otra opción es aprender a leer el etiquetado o apoyaros en los buenos procesados que os recomendamos (existen pocas opciones de pan integral pero hay algunas), haciendo elecciones que aporten beneficios a nuestra salud.

Fuente: saludatucuerpo

 

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