DIFERENTES FORMAS DE LLAMAR AL «AZÚCAR»

-Todas las palabras terminadas en -osa: glucosa, fructosa, lactosa, sacarosa, dextrosa, maltosa, galactosa…

-Todas las que contengan la palabra azúcar aunque sea moreno, glas, amarilla, dorada, de caña, higo, remolacha, uva o barbados…

-Todas las que terminen con las palabras «de caña»: cristales de caña de azúcar, caña de azúcar, zumo de caña elaborado…

-Otros: néctar o sirope de ágave, maltodextrina, malta o cebada de malta, panela, caramelo, sirope, miel, melaza, zumo o concentrado de fruta, almidón…

Ésta es una estrategia muy usada por la industria alimentaria, te anuncian en su envase 0% azúcares añadidos y, en realidad, llevan razón, el producto no contiene azúcar, pero sí fructosa (por poner un ejemplo), una sustancia que produce en tu cuerpo las mismas reacciones que el tan temido azúcar.

No confundas el azúcar que contiene la fruta (fructosa) con el que se le añada a los ultraprocesados (también fructosa), porque en el primero de los casos ésta se encuentra de manera natural; además, la fibra que contiene hace que el azúcar que ingieres se absorba más lentamente. Lo mismo ocurre con la lactosa, glucosa…

En conclusión, no te dejes engañar, el azúcar está presente en los procesados de distintas maneras, y nosotros te desvelamos las oscuros secretos de las etiquetas.

 

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